National Legislation on Labour and Social Rights
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El Gobierno ha comunicado la información siguiente:
(La información enviada incluye detalles de poblaciones tribuales en el campo en las afueras de la región montañosa de Chittagong.)
No hay hechos que sustenten los alegatos de masacres de las poblaciones tribuales en la región montañosa de Chittagong. Sin embargo, no hay que negar el hecho de que existe una situación insatisfactoria en cuanto a la ley y el orden en algunas regiones aisladas debido a actividades ilegales de algunas personas descarriadas. Esas personas, sin ninguna provocación, han recurrido a la violencia y cometido homicidios masivos, violaciones, torturas e incendios de aldeas completas, lo cual ha afectado igualmente a poblaciones tribuales y no tribuales. Incluso poblaciones no tribuales establecidas en Chittagong Hill Tracts 100 años atrás no se libraron de estas atrocidades.
Una vez más se reitera que las acciones correspondientes han sido tomadas para aplicar los artículos del Convenio para la promoción del desarrollo social, económico y cultural de las poblaciones tribuales y para la integración de esas poblaciones a la Comunidad Nacional.
La población total de la región montañosa de Chittagong, de acuerdo al censo de 1981, es de 751000 habitantes, de los cuales 442 000 habitantes, pertenencen a poblaciones tribuales. De acuerdo al censo de 1974 la población total de esta región era de 508 000 habitantes, de los cuales 350 000 eran poblaciones tribuales. La población tribual se ha incrementado substancialmente en el periodo transcurrido entre los dos censos. La tasa de crecimiento de las poblaciones tribuales es cerca del 4 por ciento, mientras que la tasa de crecimiento nacional se registra en el 2,32 por ciento, por término medio. La migración de poblaciones no tribuales a la región montañosa de Chittagong o a cualquier otra parte del territorio de Bangladesh es un derecho inalienable de los ciudadanos de Bangladesh, sostenido por las decisiones de la Corte Suprema y por los artículos de la Constitución que aseguran los derechos de libre circulación y asentamiento. Como fue indicado en el informe enviado en 1985, el Gobierno ha tomado las medidas necesarias no sólo para la protección de la cultura y las tradiciones de las tribus, sino también para el desarrollo económico y cultural de la población tribual.
El Gobierno protege celosamente el equilibrio entre las medidas integracionistas y la identidad e instituciones de las poblaciones tribuales.
Una memoria detallada sobre la población tribual que habita la región montañosa de Chittagong Hill Tracts fue enviada a la OIT en 1985. Las poblaciones tribuales que viven en otros distritos y el número de sus habitantes fueron enumerados en el cuadro facilitado en relación con el artículo 1, en la memoria de 1985. Ya que las poblaciones tribuales están situadas al lado de las poblaciones no tribuales y no hay en vigor ningún arreglo administrativo separado que beneficie a la población tribual en otros distritos, el beneficio de todas las medidas encaminadas al desarrollo de esas áreas es compartido. Además, las poblaciones tribuales gozan de preferencia en asuntos como admisión en las escuelas y universidades, en el mercado de empleos, como también en el mantenimiento de su herencia cultural. Se ha planificado situar a las instituciones tribuales en áreas con mayor concentración relativa de población tribual como en Durgapur, en el distrito de Mymenshingh.
También se ha permitido que algunos misioneros operen programas de educación, salud y empleo en las áreas de mayor concentración de población tribual. Cinco agencias de misioneros han estado trabajando en las áreas tribuales. Esas agencias están registradas en el Ministerio de Asuntos Sociales y de la Mujer. Se les requiere que envíen informes sobre sus actividades a la autoridad que las ha registrados.
En virtud del Reglamento sobre la región montañosa de Chittagong núm. 1 de 1900, el Gobierno está encargado de dictar reglas. Dichas reglas son adoptadas para la aplicación de los artículos del Reglamento, pero no fue posible disponer de una copia ya que esas reglas no están compiladas en un manual.
La adquisición de tierra por la población no tribual es autorizada por las leyes, las cuales contienen disposiciones distintas para tal adquisición. La sugerencia de ciertos jefes tribuales, que se reunieron con un funcionario de la OIT durante su visita a Rangamati, de que se prohiba formalmente la adquisición de tierras, no es aceptable para el Gobierno. La región montañosa de Chittagong ocupa, aproximadamente, un octavo (1/8) del área total de Bangladesh, donde vive el 1 por ciento de la población. No es necesario mencionar que Bangladesh es el país más densamente poblado del mundo y por lo tanto la migración de la población de áreas densamente pobladas a otras áreas de menor densidad de población es un fenómeno natural.
Una comisión de alto nivel interministerial ya ha sido creada en virtud de los artículos 2 y 27 del Convenio, la que salvaguarda la puesta en práctica la política y programas para las poblaciones tribuales.
La política de asentamiento estimula a las poblaciones tribuales a poseer determinadas áreas de terreno para cultivo y vivienda asegurada.
Las características específicas de las poblaciones tribuales de la región montañosa de Chittagong son tomadas en cuenta cuando se inician actividades de desarrollo. Un programa especial de desarrollo fue adoptado tomando en cuenta el hecho de que la distribución normal de recursos para el desarrollo era inadecuada para la expansión de instalaciones y servicios modernos para las áreas poco pobladas y de difícil acceso. El programa fue también diseñado para acelerar el desarrollo económico de dichas regiones.
Aunque la mayoría de los que pertenecen a tribus quieren vivir en paz y participar en los programas de desarrollo del Gobierno, un número limitado de elementos descarriados continúan con sus esfuerzos para crear disturbios y violar las leyes, para obtener ganancias personales.
Debe mencionarse, también en relación a esto, que con el propósito de atraer a los elementos descarriados de las tribus que han tomado las armas y permitirles regresar a vivir una vida normal en la sociedad con el fin de que se beneficien de los frutos del desarrollo, el Gobierno ha declarado una amnistía así como otras concesiones para aquellas personas que entreguen sus armas a la Administración.
Se debe notar que en razón de esta amnistía que el Gobierno declaró, un buen número de esos elementos tribuales descarriados han regresado a sus hogares de origen. Otros están retornando gradualmente. Se han hecho arreglos para su reinserción.
Se organizan campamentos, sobre una base temporal, para la recepción y completa reinserción de los refugiados tribuales.
Un representante gubernamental se refirió a la información escrita enviada por su Gobierno. En su observación, la Comisión de Expertos ha señalado la necesidad de una reevaluación de la política del Gobierno hacia las poblaciones tribuales, de un análisis de la distribución y movilidad de las poblaciones tribuales de la región montañosa, de un análisis de la tenencia de tierras, de un examen sobre si las actividades de desarrollo en esas áreas tomaron en cuenta las características específicas de las poblaciones tribuales, de una investigación de las alegadas masacres y otros abusos cometidos contra las poblaciones tribuales, y del esclarecimiento de la situación de los refugiados tribuales.
Indicó que su Gobierno ha tomado nota de las aclaraciones ofrecidas por la Comisión de Expertos sobre la cuestión de la distribución de la población y de su preocupación por la vida y seguridad de dichas poblaciones; reiteró que todas las personas, sin importar su origen, casta, credo, religión o sexo estaban prosafidar por la Constitución de su país, y que su Gobierno siempre ha mostrado un interés especial en el bienestar de todas las poblaciones tribuales, incluyendo a las de la región montañosa de Chittagong, como se refleja en las detalladas memorias y sus anexos que se enviaron en 1985 y 1986. Con la expansión de los servicios de comunicación, educación y de desarrollo agrícola e industrial, las poblaciones tribuales se han integrado desarrollo agrícola e industrial, las poblaciones tribuales se han integrado a la sociedad. El Gobierno, con el fin de mantener esa integración, ha creado una Comisión del Consejo para la región montañosa de Chittagong, con el Presidente actuando como director; se ha lanzado un masivo programa de desarrollo. Esta Comisión del Consejo no sólo está en conformidad con las sugerencias hechas anteriormente por la Comisión de Expertos respecto a la creación de una comisión interministerial, sino que también funciona como el foro más alto para la reevaluación de la política necesaria a la luz de las disposiciones, del Convenio. Ha sido la firme política del Gobierno proteger el equilibrio entre las medidas tomadas para la integración de las poblaciones tribuales y la necesidad de mantener su identidad y sus instituciones en virtud de los artículos del Convenio.
El punto relativo a la distribución de las poblaciones ya ha sido tratado en las informaciones detalladas comunicadas por escrito por el Gobierno, en las que señala que las poblaciones tribuales tienen un índice de crecimiento de un 4 por ciento contra el promedio nacional de 2,32 por ciento.
En virtud de la Constitución nacional, el Gobierno tiene derecho soberano sobre la tenencia de la tierra. En tiempos pasados, las poblaciones tribuales que habían migrado de sitio en sitio no poseían tierras en ningún lugar. Sin embargo, en virtud del reglamento núm. 1 de 1900, el Gobierno adoptó medidas para el registro de documentos y para regular la transferencia de tierras a las poblaciones tribuales, y se han tomado otras medidas con el fin de darles derecho de posesión a esas poblaciones. Así, se ha iniciado un proceso que permite a las poblaciones tribuales gozar de los beneficios de los esfuerzos del Gobierno por su desarrollo.
El Gobierno ha adoptado las medidas necesarias para que las poblaciones tribuales mantengan sus características generales y para que conserven su herencia cultural. Las instituciones tribuales mencionadas en el informe y algunas instituciones no gubernamentales, así como algunos misioneros, están desarrollando un sistema de escritura para algunas de las poblaciones tribuales del país. Esa medida probablemente dará frutos en los años venideros al darle a esas poblaciones un medio adicional para conservar su cultura y sus tradiciones.
El orador también indicó que las alegadas masacres y abusos contra las poblaciones tribuales carecían de fundamento. El Gobierno ha respondido adecuadamente a las agencias que han tratado ese tema; destacó el hecho de que se han descubierto ciertos elementos descarriados cobrando peajes indebidos y aun cometiendo asesinatos masivos, violaciones y tortura en esas poblaciones, lo que ha creado una penosa situación de desorden e ilegalidad que ha tenido que ser controlada por el Gobierno para la seguridad de las poblaciones en esa área. Estos elementos descarriados estaban armados y afiliados a una ideología extranjera al parecer se han refugiado en territorios fuera de Bangladesh.
La cuestión de los refugiados de las poblaciones tribuales también está relacionada con el desalojo forzoso de estas poblaciones asentadas por los mismos elementos descarnados, pero se está tratando de persuadir a los refugiados que cruzaron la frontera en búsqueda de refugio a que retornen a sus hogares, y el Gobierno ha estado en contacto con los gobiernos vecinos con el fin de acelerar los arreglos necesarios para su pronta repatriación. Como se indicó en la información suministrada, se les ha brindado apoyo a aquellos que han retornado para facilitar su adaptación.
Desde que el Gobierno ratificó este Convenio, en 1972, se han tomado las medidas necesarias para organizar, dentro del Ministerio de Trabajo y Mano de Obra, una pequeña unidad para establecer una interacción con la OIT en lo relativo a las normas, como también se han establecido diferentes puntos focales en varios Ministerios y entre los grupos de empleadores y de trabajadores, con el fin de cumplir con los principios de la Organización. Con la asistencia de la OIT se organizó un seminario nacional tripartito sobre normas y es deseable asistencia complementaria para reforzar la capacidad de las instituciones administrativas. Como varias agencias gubernamentales estuvieron cooperando en el programa de desarrollo de las poblaciones tribuales, se requiere más tiempo para responder efectivamente a las observaciones de la Comisión de Expertos y hacia este fin está dirigido la memoria de 1987. El Gobierno comparte las opiniones de la Comisión de la Conferencia sobre la utilidad del diálogo y ofreció su completa cooperación.
Los miembros empleadores observaron que durante varios años esta Comisión ha estado examinando la cuestión de la protección de las poblaciones indígenas y tribuales en Bangladesh. Al igual que la Comisión de Expertos, esta Comisión tiene motivos de preocupación. Existe también la impresión de que no se enviaron las informaciones requeridas, aun cuando el Gobierno haya proporcionado recientemente algunas respuestas y el representante gubernamental haya aclarado algunos otros puntos en la Comisión. La Comisión de Expertos señala seis aspectos, y en 1985 la Comisión de la Conferencia se vio obligada a expresar su preocupación en un párrafo especial de su informe. Es necesario que el Gobierno envie una memoria detallada sobre el asunto y seria de utilidad que se lleve a cabo una misión de contactos directos para ocuparse de la situación tribual en el terreno, puesto que la misión de contactos directos de 1986 aparentemente no tuvo éxito. Habida cuenta de la gran importancia del problema, la Comisión requiere ser Aranquilizada. Es consciente de que Bangladesh es un país en desarrollo con un ingreso muy bajo, pero el Gobierno debería intensificar sus esfuerzos para cumplir las disposiciones del Convenio con la asistencia de la OIT.
Los miembros trabajadores declararon que era necesario insistir todavía este año al igual que en los años anteriores sobre la gravedad del problema. Es deber de la Comisión proteger a las minorías y a los débiles, tanto en Bangladesh como en otros países en que existe el problema. En el caso que nos ocupa se trata de poner término a las persecuciones, a la opresión, y a las brutalidades a las que se somete, según los informes, desgraciadamente, a las poblaciones tribuales. En 1986, la Comisión decidió inscribir en su informe un párrafo especial sobre Bangladesh. Este año, la Comisión deberá examinar la manera de ayudar al Gobierno a fin de que éste tenga en cuenta los comentarios de la Comisión de Expertos y de la Comisión de la Conferencia. Aunque este caso haya sido discutido largamente los años anteriores, el Gobierno no ha enviado la memoria solicitada y no es sino en el último momento que proporcionó una respuesta escrita. Además, como lo señalaron los miembros empleadores, ni el representante gubernamental de Bangladesh ni la información comunicada mencionan la sugerencia formulada sobre el envio de una misión de un representante del Director General al país para examinar nuevamente los problemas, teniendo en cuenta el fracaso de la primera misión. Todo lo que se menciona en la respuesta escrita del Gobierno es bastante vago; además, el Gobierno afirma que el informe de la Comisión de Expertos contiene exageraciones e incluso inexactitudes. No obstante, las informaciones de que se dispone provienen de serias fuentes tales como Amnistía Internacional u otros órganos de Naciones Unidas. Es preocupante observar también que el Gobierno indica que está haciendo lo necesario para asegurar la protección de las poblaciones tribuales, cuando se dice por otra parte que es el ejército que se encarga de esta protección y que sus métodos ne son nada pacíficos. El Gobierno indica que la mayoría de las poblaciones tribuales desean vivir en paz y participar en los diversos programas de desarrollo del Gobierno, pero que algunos elementos descarriados continúan fomentando disturbios a fin de sacar una ventaja personal. Al respecto, los miembros trabajadores preguntaron si estas poblaciones tribuales no podrían tener su propia policía dado que si los elementos que vienen a poner orden son extranjeros, éstos serán siempre mal recibidos. Es evidente que el problema no es simple y que la coexistencia de diferentes grupos de una misma sociedad plantea problemas en muchos países, tanto desarrollados como en vías de desarrollo. Además, es necesario tener en cuenta que la aplicación del Convenio es una obligación ineludible. Por consiguiente, es necesario desplegar mayores esfuerzos para asegurar la protección de los más desprotegidos y de los más débiles, y para asegurar la conformidad con el Convenio; conformidad que, en el caso que nos ocupa, está aún lejos de existir. Los miembros trabajadores indicaron que consideraban que la Comisión debería alentar más al Gobierno y examinar la manera de ayudarlo.
El representante gubernamental explicó que se hizo todo lo posible para facilitar las investigaciones llevadas a cabo por la misión de contactos directos enviada a Bangladesh en 1986. Sin embargo, la misión ha emitido reservas sobre las facilidades otorgadas para facilitar el éxito de su tarea. Su Gobierno considera que si se proporciona una respuesta detallada. como se hizo en la memoria de 1986, se disiparían los malentendidos expresados por la Comisión en su sesión precedente. Aparentemente, como los empleadores han señalado, seria deseable que se sometiera una memoria detallada. La memoria detallada que se presentó a la Comisión es larga y cubre casi todos los puntos formulados en la solicitud directa de 1986, así como en la observación de la Comisión de Expertos. Por ejemplo, la memoria indica que las personas de las tribus que regresan reciben indemnizaciones en efectivo cuando deponen las armas, se les suministran lotes de cinco hectáreas de tierra, libres de impuesto, y se les conceden préstamos para la agricultura y la horticultura a una tasa de interés más baja; además se les ayuda a construir sus casas, se les provée de productos agrícolas y de alimento por un año. Algunas de las cuestiones planteadas en la Comisión también han sido examinadas por otros organismos de Naciones Unidas. Por ejemplo, se sometió una memoria detallada a la Subcomisión sobre la prevención de la discriminación y protección de las minorías, en agosto de 1984, así como a Amnistía Internacional.
Por cuanto hace a la participación del ejército, debería tenerse en cuenta que, hasta mayo de 1986, todo el país se encontraba bajo ley marcial, no únicamente la región montañosa. Una subcomisión del gabinete presidido por el Presidente está vigilando asuntos relacionados con las poblaciones tribuales, lo que muestra la preocupación del Gobierno de protegerlas de aquellos que violan la ley y perturban el orden.
La memoria del Gobierno de 1985 contenía un suplemento detallado sobre las actividades de desarrollo emprendidas en la región montañosa de Chittagong. Desde 1978 se creó un Instituto de Cultura Tribual en la región montañosa de Chittagong en un momento en que ni la Comisión de Expertos ni la Comisión de la Conferencia habían iniciado el diálogo con el Gobierno. Se hicieron esfuerzos especiales para promover la educación de los niños de las poblaciones tribuales y para su integración ulterior en el mercado de trabajo. De hecho, el gasto per cápita para el desarrollo de las poblaciones tribuales en la región montañosa de Chittagong y en otras partes es superior al destinado al resto de 19 población. Su Gobierno tiene el deseo de cooperar con la Comisión de Expertos y con la secretaria y de proporcionar informaciones detalladas cuando se le soliciten. Puesto que actualmente existen puntos focales capaces de proporcionar las informaciones requeridas dentro de las diferentes dependencias gubernamentales relativas a las poblaciones tribuales, su Gobierno estará probablemente en condiciones de satisfacer los requerimientos de la Comisión en el futuro.
El miembro trabajador del Reino Unido agradeció al representante gubernamental las detalladas informaciones proporcionadas por escrito así como oralmente a la Comisión. Es alentador observar que el Gobierno reconoce la competencia de la Comisión de Expertos y de esta Comisión para ocuparse de este asunto particular. El problema reside en que esta Comisión está imposibilitada para examinar tal volumen de informaciones. La información proporcionada parece contradecir las informaciones emanadas de organizaciones de derechos humanos tales como Amnistía Internacional. Por consiguiente, seria conveniente que el representante gubernamental examine seriamente la posibilidad de contactos directos inmediatos, a fin de que se aclare este complejo asunto y se elabore un informe exhaustivo para examen ulterior.
El representante gubernamental indicó que su Gobierno había desplegado esfuerzos particulares para responder a las preguntas planteadas por la Comisión de Expertos y a las decisiones adoptadas por la Comisión de la Conferencia en 1986. Su Gobierno inició también recientemente con buenos resultado, un diálogo con sus vecinos a fin de asegurar la repatriación de las poblaciones tribuales que habían unizado la frontera. Con objeto de demostrar su posición al mundo entero, el Gobierno ha invitado embajadores de varios países para observar con sus propios ojos las condiciones de las poblaciones tribuales de la región montañosa de Chittagong. Por consiguiente, sería correcto afirmar que se ha hecho un esfuerzo importante para satisfacer los deseos de la Comisión. De cualquier modo, las recomendaciones de la Comisión se transmitirán a Dacca, y se contactará al Departamento de Normas lo más pronto posible.
Los miembros trabajadores declararon que debían reiterar su grave preocupación e insistir para que se comuniquen las memorias, para que se adopten las medidas necesarias y para que se envie una misión en el país, del que no se ha recibido ninguna respuesta, a fin de evaluar la situación y verificar las informaciones contradictorias. El caso ha de ser mencionado nuevamente en un párrafo especial.
Los miembros empleadores declararon que, dados los numerosos problemas e incertidumbres pendientes, consideraban que los contactos directos eran la mejor via para despejar esas dudas. La información proporcionada por el representante gubernamental en su respuesta es contradictoria, pues señala que contactará al Departamento de Normas, pero no indica nada sobre la posibilidad de solicitar contactos directos. Por consiguiente, debería consignarse la preocupación de la Comisión en su informe. El año próximo habrá que examinar de nuevo este caso para poder determinar si se han registrado cambios sustanciales.
El miembro gubernamental de Checoslovaquia señaló que dadas las informaciones tan detalladas proporcionadas por el representante gubernamental, no consideraba que el caso debía incluirse en un párrafo especial puesto que el Gobierno había desplegado esfuerzos considerables para cooperar con la Comisión y, por consiguiente, dudaba que un párrafo especial fuera el mejor medio de motivación. A su entender, el Gobierno no ha indicado que rechaza una misión de contactos directos; sólo dijo que iba a consultar con su Gobierno.
El representante gubernamental declaró que transmitiría a Dacca la proposición de una misión de contactos directos. Dijo que la proposición de que se mencione esta caso en un párrafo especial debería ser reexaminada teniendo en cuenta la interacción entre la Comisión de Expertos y el Gobierno así como las informaciones suministradas en las detalladas memorias comunicadas en los últimos tres años.
La Comisión tomó nota de la información y de las explicaciones adicionales proporcionadas por el representante gubernamental sobre la aplicación del Convenio. Reiteró su preocupación por la situación de las poblaciones indígenas y tribuales en Bangladesh. Instó al Gobierno a que adoptara medidas concretas en el sentido de los comentarios de la Comisión de Expertos a fin de asegurar la plena aplicación del Convenio. Sugirió que el Gobierno volviera a examinar la posibilidad de recibir una nueva visita al país de un representante del Director General, a fin de examinar en el terreno todas las cuestiones planteadas por la Comisión de Expertos. Invitó al Gobierno a que proporcionara informaciones sobre los puntos en cuestión. La Comisión decidió finalmente mencionar este caso en un párrafo especial de su informe.