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| La organización querellante alega que su secretario general fue detenido por la gendarmería sin una orden judicial y padeció reiterados interrogatorios acompañados de amenazas y agresiones y estuvo luego arrestado durante tres días, con interrogatorios intermitentes, hasta que consintió, bajo coacción, ceder fondos sindicales a una facción disidente del ejecutivo del SNUIPEN. La organización querellante alega, asimismo, que las fuerzas del orden relevaron al secretario general de sus funciones sindicales de una forma arbitraria; llevaron a cabo reiteradas maniobras de acoso e intimidación en su contra, incluido un nuevo intento de privación de libertad; registraron su domicilio, y consultaron y se incautaron de documentos y cuentas del sindicato, todo ello sin la orden correspondiente |
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